En Ullastres llevamos nuestro compromiso con el medio ambiente hasta sus últimas consecuencias. Nos hemos unido al reto de Bosques Sostenibles y hemos plantado 75 árboles en el Espacio Natural de les Guilleries – Savassona (Barcelona).

Estos árboles absorberán un total de 16,65 Toneladas de CO2, cantidad prevista para un periodo de 40 años según los valores de referencia incluidos en el Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono del Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Este espacio protegido tiene la singularidad de encontrarse en una zona de transición entre el ambiente mediterráneo y el eurosiberiano, caracterizándose por una gran diversidad vegetal y faunística. Estos ecosistemas frontera de las diferentes regiones climáticas poseen una gran susceptibilidad al cambio climático, razón por la que se lleva a cabo esta repoblación, situada en las proximidades de Vilanova de Sau.
En concreto, se trata de una ladera pendiente moderada a unos 400 metros de altura, en la que se constata una pérdida progresiva de la arbolada a consecuencia de las actuales condiciones climáticas.


La actuación pretende contribuir a la adaptación de las masas arboladas a futuros escenarios de clima más desfavorables, favoreciendo un cambio de especie en la masa principal y el desarrollo del sotobosque, incrementando al mismo tiempo la biodiversidad.

El compromiso de Ullastres con el medio ambiente

El firme compromiso con el medio ambiente y la sostenibilidad ha estado presente desde nuestro origen. Trabajamos día a día por afianzar nuestro posicionamiento como empresa que lucha contra el cambio climático, apostando por tecnologías renovables y reduciendo nuestras emisiones propias, con el cambio de nuestra flota de vehículos por vehículos
más eficientes (híbridos, Gas Natural, GLP), el cambio a fuentes de energía de origen 100% verde. También estamos trabajando para reducir el consumo de papel, tanto interno como externo, apoyándonos mucho en la Oficina Virtual.
Desde nuestro origen todos nuestros movimientos han ido orientados hacia la medición de los consumos, que es el primer paso para conseguir ahorros. Una vez que la gente es consciente de lo que consume se le puede ayudar a gestionar de una manera más eficiente sus consumos y sus instalaciones para, por lo tanto, minimizar el impacto medioambiental.